
El momento se acerca
como mínimo fragmento de tiempo
en el que, todo esto acabará.
en que las primaveras
guarden entre sus hojas
voluptuosas,
el destino de un hombre en pena.
y que talvés,
el recuerdo
aceche mis sencillos actos,
pretéritos imperfectos,
entre los que alguna vez
acogieron mis pretenciones
.y tendieron de abnegado sollozo,
no una mano,
sino cientas de ellas.
A los que,
con tarkas turquesas,
se ruborizaron
al ver mi piel pájaro;
deslizarse como llovizna,
desantando la ventisca
en largos tramos.
A los que el viento olvidó
y quienes negaron mi existencia
Al atorado rezonar de las campanas
y su eterna paloma,
que como fuente de victoria
se alzó
de lagos, de rios titulares.
de ti,
eterna iluminada,
de ti,
guajira cómica,
de ti
pequeña comadrona latina,
tus tirantes universales.
Quizás, en la búsqueda
minima,
que queda por recorrer,
se aromatice
mi triste camino,
el vislumbrado recuerdo
a barcarola.
Imperecedera,
vidente,
desesperada,
Abre tus cielos
en los que he de yacer
recostado sobre verdejo pasto,
dame paso al ámbar,
al trigo,
al sueño...
(A la mujer de eternos ojos).
8/03/2006
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