8/30/2006


En aquellas tierras
donde surgieron alerces,
y especias de los más diversos nombres
engendró un dia,
uno con nombre de mujer.
eras tú,
miel errante,
NATALIA OSORIO,
asi te llamó
el pueblo
sus niños
de vertientes.
de mares,
en el tumulto.
creciendo imantada,
vislumbrándote en la luna,
reflejándote en la ausencia
de un alma en pena.

Fuiste más que silencio taladrado:
corpórea,
lisa,
llana,
incesante.

De pronto:
te ví
tallada en los arboles,
en el opio,
en la rosca brisa vegetal,
en la sonrisa del viento,
en el callado sonoro
atentado celeste,
de signo
que antiguas culturas
obedecen,
para tocar el sol y sus estrellas,
indicando
el paso próximo
a la belleza.


Sigue,
no te detengas,
oía el mensajero leve
de tus vientos.

fue simple.

Tú,
luciérnaga dorada,
estrella que coronó rapel,
brotabas
en los zurcos
de capa montañosa,
Tus frutos,
Tus ojos,
Tu vida entera.

(Versos desde mis penas y mi sangre )...

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!